A partir de los 70 años se pueden realizar muchas actividades diferentes: caminar, bailar, leer, conversar, hacer manualidades, escuchar música, participar en juegos o compartir actividades con otras personas.
No existe una única actividad adecuada para todas las personas mayores de 70 años. La elección depende de sus intereses, autonomía, movilidad, capacidades actuales, experiencia previa y del tipo de actividad que realmente disfrute.
Una rutina variada puede combinar movimiento, participación mental, creatividad, recreación y oportunidades para relacionarse con otras personas.
¿Qué actividades puede realizar una persona mayor de 70 años?
La edad por sí sola no determina qué actividades puede o no puede realizar una persona. Dos personas de 70, 80 o más años pueden tener intereses, niveles de autonomía y capacidades completamente diferentes.
Por eso, en lugar de buscar actividades exclusivamente “para determinada edad”, resulta más útil pensar en diferentes tipos de participación que puedan adaptarse a cada persona.
Actividades de movimiento
El movimiento puede incorporarse de diferentes maneras dependiendo de las capacidades de la persona.
- Caminar.
- Bailar.
- Realizar movimientos suaves de brazos y piernas.
- Participar en actividades grupales con movimiento.
- Realizar actividades cotidianas que impliquen desplazarse o moverse.
No todas las actividades tienen que tener la misma intensidad. Lo importante es que puedan realizarse de forma segura y adaptada a la situación de cada persona.
Actividades de atención, memoria y concentración
También pueden incorporarse actividades que impliquen observar, recordar, resolver, relacionar información o mantener la atención.
- Rompecabezas.
- Crucigramas.
- Sopas de letras.
- Juegos de mesa.
- Clasificación de objetos o imágenes.
- Conversaciones sobre acontecimientos o recuerdos.
- Dinámicas de atención y memoria.
Estas actividades permiten trabajar habilidades como atención, memoria, concentración y agilidad mental. Deben entenderse como actividades de participación y no como una forma de prevenir, diagnosticar o tratar enfermedades.
Lectura y actividades relacionadas con historias
La lectura puede adaptarse a los intereses y preferencias de cada persona. No necesariamente tiene que consistir en leer libros extensos.
También pueden utilizarse:
- Noticias.
- Cuentos.
- Revistas.
- Poemas.
- Biografías.
- Textos sobre temas de interés personal.
- Álbumes familiares acompañados de conversación.
Leer y posteriormente conversar sobre lo leído permite convertir una actividad individual en un espacio de interacción.
También puedes consultar nuestra guía sobre lectura en adultos mayores.
Manualidades y actividades creativas
Las actividades creativas ofrecen oportunidades para trabajar expresión, creatividad y habilidades manuales mientras se desarrolla una actividad concreta.
Algunas ideas son:
- Dibujar.
- Pintar.
- Hacer collage.
- Trabajar con papel.
- Decorar objetos.
- Tejer o realizar labores manuales cuando la persona ya las conoce.
- Crear tarjetas o pequeños proyectos decorativos.
No es necesario tener experiencia artística. El objetivo puede ser simplemente participar, elegir materiales, conversar y disfrutar del proceso.
Si buscas más ejemplos, consulta nuestra guía de manualidades para adultos mayores.
Música, baile y expresión
La música puede utilizarse de muchas maneras dentro de una rutina de actividades.
- Escuchar canciones conocidas.
- Cantar.
- Seguir ritmos con las manos.
- Bailar según las posibilidades de movimiento.
- Conversar sobre artistas o canciones.
- Recordar momentos relacionados con determinada música.
Estas actividades pueden combinar movimiento, conversación, participación y expresión sin necesidad de plantearlas como una actividad clínica.
Juegos y actividades recreativas
Los juegos pueden aportar variedad a la rutina y convertirse en una oportunidad para compartir con otras personas.
Dependiendo de los gustos y capacidades pueden utilizarse:
- Dominó.
- Cartas.
- Bingo.
- Juegos de palabras.
- Rompecabezas.
- Juegos de asociación.
- Dinámicas grupales.
Lo importante es escoger actividades cuyas reglas puedan comprenderse y que resulten agradables para quienes participan.
Encontrarás más ideas en nuestra guía de actividades lúdicas para adultos mayores.
Actividades sociales para adultos mayores
Mantenerse activo también puede significar conversar, compartir y participar con otras personas.
Algunas posibilidades incluyen:
- Reuniones familiares.
- Tertulias.
- Clubes de lectura.
- Celebraciones.
- Actividades comunitarias.
- Juegos en grupo.
- Caminatas acompañadas.
- Actividades con hijos, nietos u otros familiares.
Incluso una actividad sencilla puede convertirse en un espacio de participación cuando facilita la conversación y permite compartir con otras personas.
Puedes ampliar este tema en recreación para adultos mayores.
Actividades relacionadas con la vida cotidiana
No todas las actividades necesitan presentarse como juegos, talleres o ejercicios.
Muchas tareas cotidianas también pueden convertirse en oportunidades para participar y mantener una rutina significativa.
- Cuidar plantas.
- Organizar fotografías.
- Elegir la música para una reunión.
- Participar en la preparación de una receta.
- Ayudar a organizar una mesa.
- Seleccionar ropa u objetos personales.
- Compartir historias familiares.
- Enseñar a otra persona una habilidad que conoce.
Siempre que sea posible, permitir que la persona elija y participe en decisiones relacionadas con sus actividades ayuda a mantener el protagonismo sobre su propia rutina.
¿Cómo elegir actividades para una persona mayor de 70 años?
Una actividad adecuada debería partir primero de la persona y no únicamente de su edad.
1. Preguntar qué le gusta
Las aficiones y experiencias anteriores son una excelente referencia. Si una persona siempre ha disfrutado de la música, las plantas, la cocina, la lectura o los juegos de mesa, esas preferencias pueden ayudar a construir su rutina.
2. Tener en cuenta sus capacidades actuales
La actividad debe adaptarse a la movilidad, atención, comprensión y autonomía de la persona.
Una misma actividad puede realizarse de diferentes maneras. Por ejemplo, alguien puede bailar de pie mientras otra persona participa sentada siguiendo el ritmo con brazos y manos.
3. Evitar actividades demasiado difíciles o infantiles
La actividad debe respetar a la persona adulta. Simplificar una dinámica cuando sea necesario no significa infantilizarla.
4. Empezar de manera sencilla
No es necesario llenar toda la jornada de actividades. Es posible comenzar con periodos cortos y observar cuáles despiertan mayor interés.
5. Ofrecer alternativas
Dar posibilidad de elegir entre varias actividades puede favorecer una participación más voluntaria.
6. Observar la respuesta de la persona
Si una actividad genera interés, conversación o deseo de continuar, probablemente resulte más adecuada que otra que provoque frustración o rechazo constante.
¿Qué actividades puede realizar una persona con movilidad reducida?
Tener dificultades de movilidad no significa quedar excluido de las actividades.
Dependiendo de cada situación pueden considerarse actividades como:
- Lectura.
- Conversación.
- Juegos de mesa.
- Música.
- Manualidades adaptadas.
- Actividades con fotografías.
- Movimientos realizados desde una silla cuando sean apropiados.
- Actividades creativas y de expresión.
Cuando existen limitaciones importantes, dolor, enfermedades o dudas sobre la seguridad de determinados ejercicios, corresponde solicitar orientación del profesional de salud pertinente.
¿Qué hacer si la persona tiene dificultades de memoria?
Cuando existen dificultades de memoria pueden utilizarse actividades sencillas, instrucciones claras y dinámicas relacionadas con elementos conocidos.
Por ejemplo:
- Escuchar música conocida.
- Mirar fotografías.
- Conversar sobre experiencias personales.
- Clasificar objetos.
- Realizar actividades artísticas sencillas.
- Participar en juegos con instrucciones fáciles de seguir.
Este tipo de actividades puede trabajar atención, memoria, expresión o participación, pero no sustituye valoración, diagnóstico ni tratamiento profesional cuando existe una condición médica.
¿Es mejor hacer actividades en casa o asistir a un centro día?
Las dos alternativas pueden formar parte de la rutina de una persona mayor.
En casa pueden mantenerse aficiones, conversaciones familiares, lectura, música, juegos, tareas cotidianas y otras actividades que resulten significativas.
Un centro día puede considerarse cuando la persona o su familia buscan una rutina diurna que incluya compañía, actividades y oportunidades para relacionarse con otras personas sin cambiar a un modelo residencial.
Hogar Día Mi Casa es un centro día privado para adultos mayores ubicado en Niza Antigua, Bogotá. Su modelo es diurno y no residencial: ofrece acompañamiento durante el día, actividades, socialización, alimentación y espacios de participación; al finalizar la jornada, la persona mayor regresa a su hogar.
Si quieres conocer específicamente qué actividades se realizan en el centro, consulta las actividades para adultos mayores de Hogar Día Mi Casa.
Preguntas frecuentes sobre actividades para mayores de 70 años
¿Qué actividades puede hacer una persona de 70 años?
Puede participar en actividades de movimiento, lectura, juegos, música, manualidades, conversación, recreación y actividades de la vida cotidiana. La elección debe adaptarse a sus intereses, capacidades y autonomía.
¿Qué actividades puede hacer una persona mayor en casa?
Puede leer, escuchar música, conversar, cuidar plantas, realizar manualidades, jugar juegos de mesa, organizar fotografías, participar en recetas o realizar otras actividades que tengan sentido dentro de su rutina.
¿Qué actividades son apropiadas para una persona mayor con poca movilidad?
Dependiendo de sus capacidades puede participar en lectura, música, juegos, conversación, manualidades adaptadas, actividades creativas y algunas dinámicas de movimiento realizadas de forma adecuada a su situación.
¿Los juegos de memoria previenen el deterioro cognitivo?
No deben presentarse como una forma garantizada de prevenir enfermedades o deterioro cognitivo. Los juegos y ejercicios pueden trabajar atención, memoria, concentración y participación, pero no sustituyen diagnóstico, tratamiento ni orientación profesional.
¿Cuándo puede considerarse un centro día?
Puede ser una alternativa cuando la persona y su familia buscan compañía durante el día, actividades, interacción con otras personas y una rutina diurna que permita regresar al hogar al finalizar la jornada.
Lo más importante es encontrar actividades que tengan sentido para la persona
Mantenerse activo después de los 70 años no significa únicamente hacer ejercicio. También puede significar conversar, crear, aprender, recordar, participar, decidir, compartir y continuar realizando actividades que la persona disfruta.
Una buena actividad debería respetar sus capacidades, preferencias y ritmo, en lugar de imponer una rutina únicamente por su edad.
¿Quieres conocer las actividades de Hogar Día Mi Casa?
Conoce cómo funciona nuestro centro día para adultos mayores, las actividades que forman parte de la jornada y los espacios de participación disponibles en Niza Antigua, Bogotá.
